El Castigo Eterno y los testigos de Jehová

por Thomas Heinze |

Los testigos de Jehová enseñan que los que no se salvan no van a un lugar de castigo eterno, sino que cesan de existir. Esto contradice todas las versiones de la Biblia, incluyendo la Traducción del Nuevo Mundo de la Sociedad Watchtower. Vemos claramente que existe un lugar de castigo eterno, y es el destino de los que rechazan la salvación que Dios nos ofrece en Cristo. De modo que, negarse a aceptar a Cristo como Salvador no es lo que usted debe hacer.


Aquí, una vez más debemos decidir si creeremos las palabras de hombres que han cometido muchos errores, o si creeremos la Palabra de Dios, la cual declara:

"Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero; y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche"(Apocalipsis 14:9-11).
Respecto a las palabras, "y no tienen reposo de día ni de noche", no hay forma alguna de interpretarlas honestamente como si dijeran que los pecadores no existirán más. La Traducción del Nuevo Mundo dice: "... y día y noche no tienen descanso" (Revelación 14:11).



La Gente Compartirá el Castigo Eterno del Diablo

Otro pasaje que claramente habla de un lugar de castigo eterno se refiere al castigo eterno del diablo. Es importante en relación con este tema porque allí habrá personas que compartirán su castigo para siempre.

"Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos" (Apocalipsis 20:10).
Aquí, la Traducción del Nuevo Mundo expresa exactamente la misma idea de la frase en letra negrita: "serán atormentados día y noche para siempre jamás".

Fue Cristo mismo quien dijo que la gente compartiría ese castigo: "... y apartará los unos de los otros... Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles" (Mateo 25:31, 41; vea también el contexto de Mateo 25:31-46).

El versículo 46 resume el pasaje: "E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna" (Mateo 25:46). En este versículo, la Traducción del Nuevo Mundo sustituye la palabra "castigo" con "cortamiento", cambiando una acción que continúa para siempre, con otra que se realiza y termina de inmediato.

Cuando la Traducción del Nuevo Mundo trata de este tema, de la divinidad de Cristo y, en menor grado, de otros temas en los que difieren las doctrinas, no es raro que remplace la traducción normal con doctrina de la Sociedad Watchtower. Por lo general, he usado pasajes en los que tanto la Traducción del Nuevo Mundo como la Versión Reina-Valera han traducido correctamente, y no he usado los otros. Sin embargo, en este versículo, y en algunos otros, si usa la Traducción del Nuevo Mundo encontrará una diferencia grande. Si tiene dudas respecto a cuál versión es más exacta en estos casos, consulte otras traducciones respetadas o el original griego o hebreo.



Muchos Otros Pasajes del Nuevo Testamento Hablan del Castigo Eterno

Estos versículos son similares en la Traducción del Nuevo Mundo porque allí también hablan del castigo eterno:

► "Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes" (Mateo 13:41-42).

► "Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes" (Mateo 13:49-50).

► "... echado al infierno, donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga" (Marcos 9:47-48).
Es normal desear que no exista un lugar de castigo eterno. Pero, aunque esa sea nuestra preferencia, no importa cuál traducción leamos, difícilmente podríamos interpretar estas descripciones como el cese de la existencia en vez de un castigo continuo. Así que, ¿por qué habríamos de sostener esa idea?

"Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá" (Lucas 16:22-26).
Los testigos de Jehová a menudo declaran que este pasaje no debe interpretarse literalmente, sino que es una parábola. Si es así, debe llenar de terror el corazón de aquellos que no han nacido de nuevo, porque las parábolas de Cristo eran historias que enseñaban verdades, y esta historia obviamente enseña que los que se pierden espiritualmente están conscientes después de la muerte, y sufren. Lea también los siguientes versículos; estos enseñan que los que no creen en las Escrituras no se arrepentirán, aunque alguien resucite para advertirles. Con esto se refería a la gente obstinada que no creyó ni se arrepintió, aunque Cristo mismo resucitó y les advirtió acerca del castigo venidero. Cristo le advierte a usted también. Existe un lugar de castigo eterno. En vez de ir a ese lugar, ¡permita que El le salve!

Otros pasajes del Nuevo Testamento por lo menos infieren el castigo eterno: Mateo 8:12; 13:50; 22:13; 24:51; Lucas 13:28; Apocalipsis 19:20; 21:8.



El Castigo Eterno Según el Antiguo Testamento

El Antiguo Testamento también enseña que existe el castigo eterno.

"Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua" (Daniel 12:2).


El Hades y qué Hacer Para no ir Allí

Muchos testigos de Jehová objetan también que el hades no es un lugar de castigo eterno, porque los muertos no permanecerán allí para siempre, sino que se les sacará para juzgarlos. Esto es verdad, pero si lee el pasaje que lo dice, notará lo que sucederá después:

"... y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda" (Apocalipsis 20:13-14).
Después del juicio, se les arrojará al lago de fuego. Lo que sucederá en este lago se describe en 20:10: "... serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos".

Más adelante, se especifica quiénes se salvarán y a quiénes se condenará: "Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego" (Apocalipsis 20:15). Ninguno de los que son juzgados por sus obras se salvará. Los salvados son aquellos cuyos nombres están escritos en el libro de la vida, aquellos que Cristo salvó. Para que el mensaje sea claro, en Apocalipsis 13:8 y 21:27 a este libro también se le llama el libro de la vida del Cordero. (En la Traducción del Nuevo Mundo esto es menos obvio, porque la misma palabra griega se traduce "libro" en Apocalipsis 20:15 y "rollo" en los otros dos versículos).

Existe un lugar de castigo eterno. Su decisión de creer en Cristo, quien salva, o en maestros religiosos que dan más importancia a las obras de la persona, determinará si usted se librará de ir a ese lugar o no. Si cree en Cristo, su nombre se escribirá en el libro de la vida del Cordero de Dios, quien fue sacrificado para satisfacer el juicio de Dios por el pecado.

Dios sabía que no viviríamos sin pecado y proveyó para nuestra salvación en una forma que no comprometía Su justicia:

"Por cuanto todos pecaron... siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados... a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús" (Romanos 3:23-26).
Lea todo el pasaje, juntamente con los versículos previos y los siguientes. La Biblia también lo expresa de la siguiente manera:

"Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida" (1 Juan 5:11-12).
La opción es escoger entre la vida eterna y el castigo eterno. Todos hemos pecado y merecemos ser castigados, pero Cristo nos ofrece la invitación más importante que hayamos podido recibir:

"Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo... El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia" (Juan 10:9-10).
Le ruego que acepte esta maravillosa oferta.

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